10 abril 2014

La costa suroeste de La Palma


Aunque en ambas costas encontramos lugares pensados para el turista, la zona suroeste de La Palma, es donde encontramos un mayor número de infraestructuras turísticas, principalmente debido al clima que reina en la zona, bastante mejor en cuanto al viento, y sobre todo, a que las nubes quedan atrapadas en la costa opuesta de la isla a causa de la altitud.
 
    Es por tanto, donde se agrupan algunas de las mejores playas, además de las más soleadas.
Continuando desde Fuencaliente, en el punto más al sur, donde también hay algunas playas de arena negra muy recomendables, comenzamos a ascender la isla por la carretera LP-2 hasta llegar al más importante núcleo turístico de la isla, Puerto Naos.
 
 








Antes de llegar, si ya es la hora de almorzar, se puede hacer la parada de rigor en el bodegón-restaurante Tamanca, de mucha fama en las islas por sus vinos con denominación de origen y por sus carnes a la brasa.




Playa de Puerto Naos.
 
Puerto Naos, cuenta con una bonita playa de arena negra con palmeras, y un paseo pequeño paseo marítimo con varios restaurantes, cafeterías, apartamentos, hoteles, etc...


Desde allí, se puede tomar la carretera del Charco Verde que discurre entre plataneras y descender junto a la costa, donde hay varias calas de roca volcánica idealmente preparadas para el baño, y una playa principal de arena negra, no muy grande, pero bien equipada, con éste mismo nombre, la Playa del Charco Verde.

En una cala anterior, está la Playa de las Monjas, la única en la isla para quienes gusten de practicar el nudismo.




La carretera del Charco Verde finaliza unos kilómetros después en la población de El Remo, algo escondido entre las plataneras, y con pistas de tierra que van paralelas a la costa volcánica, por lo que una vez finalizada esta excursión habrá que volver por el mismo camino hasta Puerto Naos.



  La siguiente zona de esta costa suroeste, interesantísima para visitar, subiendo desde  Puerto Naos, es Tazacorte, un municipio que cuenta con un pequeño centro histórico con casonas de arquitectura típica canaria que se disponen entre sus empinadas calles.

Playa de Tazacorte.

Otra de las cosas imprescindibles que visitar en Tazacorte es su puerto, que cuenta con una playa urbana de arena negra de aspecto algo rústica y con mucha infraestructura, esta vez no tan pensada para el turismo, sino más bien para "la gente del pueblo".



Es muy recomendable pasear alguna tarde por aquí, para contemplar las famosas puestas de sol de éste lado de la isla.

Como explicábamos en algún artículo anterior, cuando visitamos La Palma durante nuestra "Ruta de las Afortunadas", elegimos la costa contraria para alojarnos, por lo que el retorno desde Tazacorte es muy sencillo, atravesando el centro de la isla por los municipios de los Llanos de Aridane y El paso, ambos también de ineludible visita.
Calles de Los Llanos de Aridane.
El casco urbano de Los Llanos, es el principal centro económico y comercial de la isla, por lo que es el municipio que cuenta con mayor población.

El anochecer en Los Llanos.




Recorrer a pie sus principales calles peatonales contemplando sus principales edificios de interés, de estructura clásica canaria de mediados del siglo XX hasta llegar a la Plaza de España, donde podremos tomar algún refresco en alguna de las terrazas del lugar y observar el bullicio y ajetreo de los paisanos, es uno de los placeres que no hay que dejar escapar.

El Paso, con el sobrenombre de la "ciudad de los almendros" por la abundancia de éstos árboles que hacen relucir impresionantemente la estampa del lugar cuando están en flor, en el centro de la isla, es el municipio más extenso de la misma, no en vano a él también corresponden los Parques Nacionales de La Caldera de Taburiente y el de Cumbre Vieja.

Las nubes asomando desde lo alto de La Caldera, una imagen típica de La Palma.

Casi todos los días del año, circulando por la carretera que atraviesa la isla a la altura de este municipio, se puede observar una de las imágenes personales que siempre nos vienen a la memoria cuando hablamos de La Palma, son las nubes que parecen "derramarse" desde lo alto de las cumbres de La Caldera.


Éste es un lugar espléndido para los amantes del senderismo, ya que subiendo desde el Centro de Visitantes se puede subir, recomendablemente temprano, hasta el mirador de La Cumbrecita, donde se respira paz y tranquilidad. Desde el mismo mirador, parten senderos preciosos que llegan hasta la zona de acampada del centro de La Caldera, a la que se llega en unas  6-7 horas de caminata sólo para la ida, por lo que son sólo aptas para los senderistas que están en un estado de forma más o menos buena.

 

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